Especialidades terapéuticas
Trastorno de Estrés Postraumático
Un servicio diseñado para abordar tus necesidades
específicas con un enfoque personalizado, profesional y seguro.
Vivir con trastorno de estrés postraumático puede ser agotador
Después de vivir una experiencia muy dolorosa o impactante, es posible sentir que algo dentro de ti sigue en alerta, incluso cuando el peligro ya ha pasado.
El Trastorno de Estrés Postraumático puede aparecer después de accidentes, violencia, abuso, pérdidas traumáticas, situaciones de miedo intenso o experiencias que te hicieron sentir indefenso/a o en peligro.
Muchas personas intentan seguir con su vida “como si nada”, pero por dentro continúan reviviendo lo ocurrido, evitando ciertas situaciones o sintiendo un desgaste emocional constante.
¿Cómo puedes sentirte?
Reconocer estas emociones es el primer paso del proceso.
Recuerdos o imágenes que aparecen sin querer.
Pesadillas o sensación de revivir lo ocurrido.
Ansiedad intensa o estado constante de alerta.
Sobresaltos frecuentes o dificultad para relajarte.
Evitar lugares, personas o situaciones relacionadas con lo vivido.
Sensación de desconexión emocional o bloqueo.
Irritabilidad, miedo o dificultad para confiar.
Problemas para dormir o descansar.
¿Por qué aparece?
Cuando vivimos una experiencia traumática, nuestro cerebro y nuestro cuerpo pueden quedarse preparados para “sobrevivir”, incluso tiempo después de que todo haya terminado. No significa que estés exagerando ni que seas débil, son respuestas profundas de protección que aparecen después de haber vivido algo muy difícil.
El problema es que vivir en alerta constante termina afectando al bienestar emocional, las relaciones y la sensación de seguridad.

