Especialidades terapéuticas
Violencia Vicaria
Un servicio diseñado para abordar tus necesidades
específicas con un enfoque personalizado, profesional y seguro.
La violencia vicaria es una forma de violencia profundamente dolorosa
Donde el daño hacia los hijos e hijas se utiliza para hacer sufrir, controlar o dañar emocionalmente a la otra persona.
Muchas veces genera una sensación constante de miedo, impotencia y angustia, especialmente cuando sientes que tienes que vivir en alerta o proteger a tus hijos/as mientras intentas sostener también tu propio dolor.
Este tipo de violencia deja una huella emocional muy profunda y puede hacer que vivas con ansiedad, culpa, agotamiento o sensación de no poder descansar nunca del todo.
¿Cómo puedes sentirte?
Reconocer estas emociones es el primer paso del proceso.
Miedo constante por el bienestar de tus hijos/as.
Sensación de vivir en alerta o tensión continua.
Angustia, ansiedad o agotamiento emocional.
Culpa o sensación de impotencia.
Dificultad para desconectar o sentir calma.
Sensación de soledad o incomprensión.
Tristeza profunda y desgaste emocional.
Miedo a las consecuencias emocionales en los hijos/as.
¿Por qué ocurre?
La violencia vicaria busca generar daño emocional utilizando el vínculo con los hijos/as como forma de control, castigo o manipulación.
Y aunque muchas veces desde fuera pueda ser difícil comprender el impacto que tiene, vivir este tipo de situaciones puede generar un desgaste psicológico muy intenso y sostenido en el tiempo.
No es exageración ni debilidad, es una situación profundamente dolorosa que afecta tanto al bienestar emocional como a la sensación de seguridad.

