Especialidades terapéuticas
Fobias
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Vivir con fobias puede ser agotador
Las fobias pueden hacer que situaciones que para otras personas parecen normales se vivan con un miedo muy intenso y difícil de controlar. No se trata de “exagerar” ni de falta de voluntad. Cuando aparece una fobia, el cuerpo y la mente reaccionan como si realmente hubiera un peligro, aunque racionalmente sepas que no estás en riesgo.
Muchas veces esto lleva a evitar ciertas situaciones, lugares u objetos para no sentir esa ansiedad, pero con el tiempo el miedo puede hacerse cada vez más grande y limitante.
¿Cómo puedes sentirte?
Reconocer estas emociones es el primer paso del proceso.
Miedo intenso o sensación de pánico ante situaciones concretas.
Palpitaciones, tensión, mareo o dificultad para respirar.
Necesidad de evitar aquello que genera miedo.
Sensación de perder el control.
Ansiedad anticipatoria solo de pensar en enfrentarte a ello.
Vergüenza o frustración por no poder controlarlo “como quisieras”.
Limitaciones en la vida diaria, relaciones o actividades.
¿Por qué ocurre?
Las fobias pueden desarrollarse por experiencias pasadas, situaciones estresantes o aprendizajes que el cerebro ha asociado con peligro. Aunque el miedo pueda parecer irracional desde fuera, para quien lo vive la sensación es muy real. Y cuanto más se evita aquello que genera ansiedad, más fuerte suele hacerse el miedo con el tiempo.

